miércoles, 2 de enero de 2013

El vacío y el tornillo

Como alguna vez he oído decir: "lo último el suicidio". Vale, pero no prometo nada. ¡Anda, que he empezado bien el año!. Voy a darle la vuelta con otra frase: "lo que mal empieza, bien acaba". Así que, a esperar, mucha paciencia y a seguir caminando hacia delante. Por supuesto, lo último que haría es perder la Esperanza.
No sé qué hago mal, pero algo no sale bien y debería salir. Siguen si cuadrarme las cosas. Algún cabo suelto dejo, estoy segura, pero no lo veo, sólo lo siento.Hay en mí alguna pieza que no encaja. No sé si es porque no encuentra su lugar o porque me sobra. Es como cuando desmontas el motor de una máquina para arreglarla y, cuando crees que ya has terminado, te das cuenta de que faltan o sobran piezas. Le das para que arranque, y arranca. Pero oyes, sientes el chirrio y no te gusta porque intuyes que algo no va bien. Entonces, miras el vacío de la pieza que falta y observas la que te sobra. Y cuando quieres unirlas, no encajan. Te dices: "algo has puesto en donde no era su lugar o has trastocado alguna pieza".¡No quiero ni pensar que tenga que volver a desmontar!.Porque me da miedo no tener tiempo y.....¿si encima lo vuelvo a hacer mal?. 2013, presiento que me vas a hacer trabajar mucho y duro. Me asusta no tener fuerzas para volver a empezar.
Cuando miro  la pieza que me sobra, es como un tornillo antiguo, viejo y grande (en este momento se le acaba la tinta al boli con el que me gusta escribir.....será una señal?). Miro al vacío de la pieza que falta, es nuevo y más pequeño. Lo antiguo y grande con lo nuevo y pequeño, no encaja. Y si achico el tornillo o agrando el vacío?. Y si sólo es cuestión de probar?. No quiero volver a empezar, todo lo demás está en su lugar!. Por qué hay un vacío joven y un tornillo viejo?. Lo que menos me gusta es el tornillo, pero sé que en él está la clave.

Qué función tiene el tornillo?. Para qué sirve?

Mirando la función que tiene el tornillo, he recordado a la tuerca y lo que yo llamo vacío, es el agujero.
Su función es la fijación de unas piezas con otras y siempre trabaja asociado a un orificio roscado. Los tornillos permiten que las piezas sujetas con los mismos puedan ser desmontadas cuando la ocasión lo requiera. 
Tendré que desarrollar un poco más esta entrada. Algo me estoy diciendo, pero aún, no lo logro entender.
Me he ido a la ducha y he seguido pensando. Ahora sé porqué en el tornillo está la clave.
Según su definición, sirve para fijar y unir piezas, no?. El tornillo me está diciendo que no es que él sobre. Está ahí para recordarme que me faltan piezas, las que tiene que unir y fijar. Es viejo porque lleva mucho tiempo esperando a que yo lo viera. Me mete prisa para que las busque, se está oxidando. Aunque es grande y de hierro, el tiempo que no el uso lo está deteriorando. Dónde estarán esas piezas que cubrirán el vacío con la intervención del tornillo viejo??
Cuando escribí esta entrada no pensé que se podría relacionar con ese dicho que dice: " A esta persona le falta un tonillo". Siempre es una frase que hace referencia a personas "algo locas". Que no tienen un comportamiento muy adecuado, incluso desproporcionado, ni una forma de pensar normalizada. Pero como casi todas las creencias, dichos y frases populares, algo de sabiduría contienen. La parte negativa que representan, es la generalización. La forma repetitiva que tienen para afianzarse las convierten en creencias inapelables. El tornillo lo encontré y me dice que hay piezas en mí que necesitan fijarse, unirse, afianzarse. No es que no estén, están, pero andan sueltas, no están bien sujetas.
Todo empezó al ver una película, que no recuerdo su nombre. Ah, sí "El coleccionista de huesos". En ella aparece un tornillo como prueba para resolver los asesinatos. Ahora sé, me he dado cuenta, de porqué el tornillo es viejo, pero fuerte, resistente y de hierro. También de porqué mi vacío es nuevo, pequeño, yo diría que muy joven, una niña. El tornillo es la prueba de que algo le ocurrió a esa niña hace mucho tiempo, la mataron y su lugar quedó vacío. Continuaré, ahora no puedo. Necesito pensar más....
Estoy de nuevo aquí, quiero acabar. Estoy hecha un lío, pero no voy mal encaminada, lo sé. A ver, lo primero que se me ocurre es que hay que cubrir ese vacío con las piezas adecuadas para una niña pequeña. Tienen que ser sencillas y bastante básicas. Para ello, mi instinto, mi Naturaleza, mi maestra me dice que me tengo que preguntar: Qué piensa una niña de corta edad?. Qué necesita y cuáles son sus intereses?. Cómo son las piezas de una mente infantil?. Y qué siente?. Quizá si respondo a esas preguntas iré encontrando las piezas que me faltan y le daré uso al tornillo que tanto tiempo lleva esperando. Lo intentaré. También sé que para buscarlas tengo que meterme en su piel y volver a sentir y vivir lo que ella pasó. Me da mucho miedo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tu arte

Escribo, escribo y escribo, aunque no tenga nada que decir. Es como una necesidad. Es como querer dejar alguna huella. No es egoísmo, es la alegría de compartir, es así como aprendo. Recuerdo que cuando, alguna vez, he vivido un maravilloso momento a solas, hubiera sido perfecto  si lo hubiese podido compartir. La soledad es necesaria para elaborar todo aquello que nos llega y nos impregna, es natural. Pero de nada sirve si no es compartido. Escribir es mi manera de hacerlo. No digo grandes cosas, ni me gustan los adornos, ni tampoco tengo memoria para describir detalles de lo que veo. Sólo sé escribir sobre lo que siento. Es como si todo lo que llega a mí, por mi experiencia o por lo que experimento cuando siento, se quedara en mi interior y, dependiendo de la intensidad o lo capacitada que esté, en ese momento, volviera a salir, en minutos, horas, semanas, meses o años. Pero aquello que sale es mío, lleva mis genes. Es como crear o parir.
No hay nada mejor como hablar sola. Es una sensación de liberación infantil. Pero lo más, es cuando lo sigues haciendo al crecer y madurar buscando la fórmula para poderlo expresar y compartir. Yo pienso que si eso se consigue, se transforma en un arte. Ya sea pintando, escribiendo, interpretando, fotografiando,cantando, componiendo, etc. Canalizas tus vivencias, en este mundo, interpretando tu realidad y compartiendo lo aprendido a través de lo que sabes hacer, tu arte. El arte es como una medicina natural que sana las heridas producidas en nuestro interior. Todas las personas poseemos una habilidad natural, cuya función es curarnos de los daños emocionales. Cuando se expresan, utilizando esa habilidad innata y se comparten, es que nos vamos curando porque la hemos descubierto. El arte nos hace crecer y superarnos.


lunes, 17 de diciembre de 2012

De la Estación del Dolor a la Estación de las Esperanzas.

Hace algo más de un año, todo se me derrumbó. Mi vida dejó de tener sentido. Nada me servía porque todo en lo que creía y amaba había sido mentira. Oscuridad era lo único que veía. Miedo lo único que sentía. Rabia, decepción, impotencia y abuso lo que me destruía. Pasé de ser una mujer conflictiva, de emociones desproporcionadas, diferente y rara, a ser una niña castigada, culpabilizada y víctima de una situación de total abuso en todos los sentidos. Una niña herida y con la muerte pisándole los talones, su eterna amiga.
Hace algo más de un año, sentí un dolor lejano, pero que vino a mí, así, de repente. No entendía nada de lo que me estaba pasando. Asustada, dolida y rabiosa, como una loba herida, me escondí en mi casa. Nada me aliviaba. Odiaba a determinadas personas de una forma cruel y sin medida, pero yo sentía que era justo y natural ese sentimiento. Si la justicia existiera de verdad, no la inventada por esta sociedad, esas personas a las que odiaba, y aún las odio con algo menos de intensidad, deberían cumplir una condena. Aún así, después de algo más de un año, he entendido que no seré yo quien las juzgue y condene, será la Naturaleza, la que me cuida, quien lo haga. Y no disfrutaré cuando lo vea, por una sencilla razón, porque amé y confié en cada una de ellas. Y ese amor no me lo destruirán, no fue mentira. Por eso, me subí y empecé en La Estación del Dolor y quiero llegar y bajarme en La Estación de las Esperanzas para verla crecer.
Sé que la paciencia es el camino. La resistencia es el bastón en donde me apoyo para levantarme. El amor es la fuerza que me sale, de forma natural, y me empuja para seguir adelante. La tristeza es la luz que me ilumina en la oscuridad. El miedo es mi alarma, mi amigo. La muertes es mi vida, mi amiga. El enfado y la rabia son mis medicinas. El coraje es quien me ha mantenido viva. Y mi alegría es la que me espera al final.
La capitana del barco al que me subo cada miércoles, me diría: Todo aquello que usaste para sobrevivir, es válido, guste o no, porque te salvó la vida y te hizo llegar hasta aquí, a la Esperanza.


lunes, 10 de diciembre de 2012

La casa donde habito y vivo.

Hoy, día 8 de Diciembre, me he levantado especialmente triste. He tenido un sueño que me ha dejado tocada, muy tocada, casi hundida. Me he despertado, sin muchas ganas, y lo primero que he pensado  es que era el cumpleaños de mi sobrino, Andrés, el Santo de la Inmaculada y Fiesta. Lo primero que he hecho, una vez que he desayunado, ha sido felicitar a mi sobrino, ya es mayor de edad. Un poco más tarde entro en facebook y leo el estado de un amigo. Lo que ha escrito me conmueve de una manera intensa y profunda y me hace sentir una envidia sana, a pesar de todo, por el amor auténtico y sincero hacia una persona de nombre, Inmaculada. Mis ojos se han nublado amenazando lluvia. Han sido dos momentos, en esta mañana, en donde he visto, que no sentido, mucho amor. Mi sobrino cumple años al lado de su padre, mi hermano, que sufre y padece una grave enfermedad en el hospital. Y mi amigo, de facebook, echa de menos a la persona amada el día de su Santo. Mi sueño, que no lo voy a compartir, era como un grito desesperado por sentirme querida, aceptada y amada como mi sobrino siente por su padre y mi amigo por su Inmaculada.
He salido a la calle y he cerrado mi casa. Cuando iba andando y pensando en mi sueño, en mi sobrino y en mi amigo, me he preguntado: Tú sientes un amor así?. Lo primero que se me ha venido a la cabeza ha sido mi casa, mis cosas, mi lugar, mi sitio. Cuando entro en mi casa, en la que vivo y habito ahora (he vivido en muchas), siento calor, que me acoge y cada cosa que hay en ella me hace sentir segura. Es como si me hablara y me dijera: tranquila, ya estás en casa. Cada rincón, puerta y ventana, mi suelo, mis sábanas y mi ropa, me amaran, me aceptaran y yo a ellas. Le hablo, y cada vez que salgo y cierro la puerta, la miro y le digo: cuídate que tengo que volver. Lo que quiero decir, es que yo no siento nada parecido al amor de mi sobrino y al de mi amigo, en este momento, y tampoco creo que alguien lo haya sentido por mí, aunque siempre lo haya deseado. Pero sí está mi casa que, de alguna manera, me hace sentir así. Cada cosa que hay en ella la acaricio, la mimo, la cuido. Es como si no quisiera hacerle daño. Si algo se rompe, sufro como si algo se rompiera en mí. Le hablo y la escucho. A veces siento que mi casa me da mucho más amor que las personas. Mis libros, mis cuadernos, mi ordenador, los toco, los miro y los siento míos. Si alguien los usa es como si abusaran de mí. Mi casa me cuida igual que la cuido yo. He vivido en muchas a lo largo de mi vida, pero nunca había sentido lo que siento por y en ésta. Me pueden llamar egoísta, quizá lo sea. Me dicen que sólo pienso en mí, quizá sea verdad. Pero yo sé que lo único que intento es sobrevivir.


lunes, 19 de noviembre de 2012

Legado de Verdades y Mentiras.

Quizá yo no salga de este laberinto con herida de muerte. Quizá esté destinada a morir perdida y enredada. Quizá ya no tenga solución. Todo llegó demasiado tarde. La Verdad vino a mí para darme la mano en el último trecho de mi camino. Quizá mi dolor haya sido el aliento que me ha mantenido viva.
Soy hija del dolor y de la muerte. Moriré con un sueño, el de haber vivido con la sensación de no hacerse justicia. Nos es justo descubrir la verdad al final de tu camino. Sólo queda la sensación de haber vivido una mentira. Y el dolor y la impotencia de no poder hacer nada. Quienes construyeron esa falsedad se han ido, han desaparecido, sin dejar una palabra. Su legado ha sido el más inhumano y cruel: la soledad, el miedo, la inseguridad, el dolor y el llanto.
La verdad no siempre ilumina. La verdad no siempre libera. La verdad puede caerte como una losa que te oprime y encarcela para el resto de tu vida. La verdad debe ser descubierta a tiempo y no pillarte desprevenida. Quizá mi destino sea vivir la condena de quienes mintieron, para que a mi muerte, deje el legado o la herencia de la Verdad, e iluminar otras vidas.
La mentira y la verdad son caras de una misma moneda. No hay mentira sin verdad, ni verdad que no se oculte tras una mentira.
Soy una mujer natural y muy real. Soy una mujer con luces y sombras, mentiras y verdades. Soy una mujer que está más cerca de la verdad que de la mentira y el engaño. Me tiemblan las piernas cuando intuyo que mienten. La gente que miente es mucho más estratega y, quizá, más inteligente que quien dice la verdad.
La verdad no requiere argumentos, la mentira sí. La Verdad sólo tiene un camino, la mentira infinitos. La verdad encuentra, descubre, la mentira se pierde, no tiene objetivos. Es la que te enreda en el ovillo, te confunde y la duda llega a tí. La mentira tiene cara de buena gente y parece que nunca ha roto vaso, plato o grifo. La verdad asusta, da miedo. Es luchadora y pelea con fuerza, rabia y coraje. La mentira es pasiva, indiferente y, aparentemente, sincera.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Un sueño

El  28 de agosto de 2012, soñé con dos personas importantes en mi vida, con dos de mis tres parejas estables. El sueño fué así:
Uno me abandonó y el otro se instaló en mi casa, se trajo su suciedad y sus manías. Echaba de menos mi orden. Pero lo más doloroso era ver y sentir ( en el sueño), como las personas que conocía se iban despegando de mí. . Era como si me partiera en mil pedazos. Cada persona simbolizaba el separarme de un trocito de mí. El dolor que sentí esa noche me hizo temblar. Es como si cada una de mis parejas hubieran arañado mi cuerpo y mi alma, convirtiéndome es un esqueleto. Es como desollar a un animal vivo y aullar de dolor.
En el sueño,  yo no conocía donde vivían estas "personas", mis parejas. Ni donde habían vivido antes, ni donde se habían mudado, pero los dos sabían donde vivía yo. Nos encontrábamos en el mismo barrio y, muchas veces, coincidimos. Yo corría con un grito callado, porque no lo soportaba.

Las dudas y los miedos.

Qué es el miedo?. El miedo es ausencia de seguridad. Las personas valientes son quienes más miedo sienten. El miedo es una emoción primaria y natural ante un riesgo o amenaza. Se manifiesta en todos los animales. El miedo se caracteriza por un intenso sentimiento provocado por la percepción de un peligro real, supuesto, presente, futuro e incluso, pasado.
La inseguridad nos trae la dependencia. Aceptar nuestra vulnerabilidad, nuestros miedos, en lugar de tratar de ocultarla, es la mejor manera de adaptarse a la realidad.
Cuando sentimos temor o miedo es natural desear que alguien "más grande", más capaz y más fuerte venga en nuestro auxilio. Son esperanzas infantiles.
Las personas que tienden a depender de otras son, especialmente, vulnerables a la pérdida del amor. Ya sea  porque durante su infancia experimentaron una pérdida de este género o porque vivieron con la amenaza de la separación o el rechazo. Las personas dependientes muestran una extraordinaria cualidad de ternura y comprensión y empatizan fácilmente con las demás.

La pérdida en el futuro son percibidas como temor.
La pérdida en el presente se percibe como dolor.
La pérdida en el pasado es experimentada como enojo.

No sé porqué he escrito esta entrada. Estaba en mi cuaderno y me llamó la atención. Lo escribí el 21 de Agosto de 2012.

El miedo es algo tan natural, es tan instintivo que, a veces, es mi mejor amigo. El miedo es como la alarma que te protege, si suena, algo va a suceder. El miedo, si no se va, es porque el riesgo sigue ahí. El miedo es tu defensa. Sólo quien siente miedo sobrevive. Si desaparece, es porque hay protección o porque ya has decidido irte o morir. Te lo juegas todo a una carta y sale la valiente o el valiente que hay en tí. Cuando el miedo se ha ido, llega la muerte.

Buenas noches en una noche rara, pero mía. Al irme a la cama, encenderé la luz de mi mesita, como siempre. El día que no la encienda, ya no estaré aquí.

Acabo de oír: Oye, no seas tan estirada, eres una juerguista de cojones.

Sólo pienso que nada es lo que parece. No se puede saber lo que va  a pasar.
Me gustaría tener un deseo, pero no se me ocurre nada. Seguridad, quizá?. Sí, seguridad para sacar ese amor, esa raíz que quiere brotar en mí.